Incondicionalidad
Mañana es de nuevo 5 de julio. Y ya van 24 años con ella en el corazón pero sin su abrazo.
Mañana tampoco no es un día cualquiera en lo profesional. Cerramos (casi) un proceso largo y duro de los últimos meses. Doloroso, pero un privilegio profesional. Con un equipo inolvidable. Ese es uno de mis grandes privilegios profesionales: los equipos con los que he trabajado. Empezando por la gente de Espirales CI y mirando hacia atrás hasta aquella primera investigación sobre los niños y niñas víctimas de violencia de género.
Pero de nuevo hoy José ha puesto, con su estilo directo y claro, el dedo en lo importante. Comíamos con una pareja, de esa gente amorosa que ha llegado para quedarse, que tienen ya un hijo y ahora se han planteado que su segundo hijo venga «del mundo», por adopción. Sin saber nada de eso, pero como tantas veces intuyendo y como era nuestra primera comida juntos, José les ha preguntado si sabían que era adoptado. Le han dicho que sí y yo le he contado que ellos estaban en proceso para adoptar, y que aún estaban pendientes de saber si habían pasado los «exámenes» 😉 para poder hacerlo. Al saberlo a mi hijo se le ha iluminado la cara y la conversación ha sido más o menos así:
– ¿En serio? ¿Le vais a dar un hermano a X? ¿Vais a adoptar un niño? Pues yo sé lo más importante que vuestro hijo necesitará que le hagais sentir.
-Qué?
-Protegido, que se sienta protegido. Y sé también cuál es la frase que le tendréis que repetir una y otra vez hasta que estéis seguros de que la ha creido.
– Cuál?- Decían ellos ya con el corazón encogido.
-Que nunca, nunca, nunca, pase lo que pase, le vais a abandonar.
Pues eso. Sin palabras.
Nunca, nunca, nunca. Ni cuando él sea mayor y a mí me toque estar solo desde el corazón, como a mi madre. Los dos lo sabemos. Y ella, que nos sigue cuidando, también.
Os mando un abrazo inmenso,
Pepa
Ay, Pepa !!! sin palabras me quedo, un abrazo desde el corazón para José y otro para ti en un día tan significativo.
Cuando encuentras lo que sientes en las vivencias y palabras de los otros es como encontrar un regalo escondido en lo más íntimo del alma.
Gracias Pepa
Pepa querida, una vez mas Jose me conmueve hasta las lagrimas. Gracias por compartilo!
Qué bello José 🙂
Gracias a los dos por compartir sus experiencias. No hay vez que no aprenda como persona y reflexione. Abrazos
directo al alma, abrazos
Gracias Pepa por recordarme lo que les tengo que hacer saber a mis hijas.
Besos.
Otro abrazo para ti, Pepa.