Volviendo

31 agosto 2016
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Los tiempos plácidos tienen la virtud de pasar casi desapercibidos, como si fueran una ráfaga de brisa, que en parte te deleita y en parte se esfuma. Y luego llega el momento de hacer volver al alma, que se quedó prendida de la brisa, a una presencia consciente en otro ritmo de vida.

Pocas veces un verano se me ha pasado tan rápido y tan sosegado al mismo tiempo. Ha sido una sucesión de visitas amadas a nuestro hogar, lavadoras, comidas, y excursiones a pequeños rincones de mar y montaña. Este año, al sentirnos ya en casa, decididí que fueran rincones nuevos e inesperados. Y nuestra isla, para variar, no nos decepcionó. Al contrario, ha sido un tiempo lleno de pequeños paraísos.

Y me llama la atención estar tan descansada cuando en realidad apenas he desconectado del trabajo. Ando metida en tres proyectos que me hacen especial ilusión y que merecían tiempos robados a las visitas y el sueño para terminarlos y poder enviarlos a tiempo. Así que he trabajado, no demasiado, pero sí constante todo el verano con la consciencia de estar sembrando cosas en las que creo de corazón. Cuando las publiquen, os lo iré contando.

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Y luego llega un día que digo adiós a la última visita (durante el año continúan, pero no con esta intensidad) y vuelvo a estar sola en casa con mi hijo. Despues de dos meses y medio con gente en casa de continuo (gente que se va por la mañana y llegan otros por la noche con tiempo apenas para cambiar las sábanas) siento una sensación bonita y extraña al mismo tiempo: recuperar mi espacio y al mismo tiempo sentirlo transformado, lleno de vivencias con gente que amo, diferente ya.

Este verano no ha sido un verano cualquiera. He amado, he vivido, he visto atardeceres inolvidables, he nadado con luna llena, he abrazado, acariciado y reido, he conversado y he acompañado momentos claves de muchas vidas. Soy consciente, y me conmueve.

Y como siempre José encuentra su modo de plasmar este momento de un modo gráfico. Me pidió revelar las fotos de todo el año en Mallorca para poder cambiar el corcho e incorporar a nuestras fotos a gente sin la que ya no sabríamos ni queremos vivir. Y me pidió que le guardara todos sus peluches de la cama menos sus tres o cuatro favoritos en una bolsa “para poder dárselos a mis hijos cuando sea mayor”. Y ahi están, en una bolsa, en el armario. José ha crecido por fuera y por dentro. Algo mágico ha sucedido y me hace feliz estar presente y no perdérmelo.

Así que aquí estoy, volviendo. Feliz, consciente y plácida. Con algo de pereza pero con muchas ganas.

Y me encanta que sigáis aquí conmigo.
Pepa

14 comentarios a “Volviendo”

  1. mmmm… y ahí seguiremos, si Dios/la Vida lo permiten… por los siglos de los siglos. Muy feliz otoño, invierno y primavera en vuestro paraíso compartido, hermanita! Y el achuchón que admita, lleno de cosquillas, a José!

  2. Y a mi me encanta seguir leyéndote. Es una sensación tan bonita la que generas en mi piel y en mi ser.
    Y con muchas ganas de leer esos trabajos.
    Gracias.

  3. mmmm, esos tiempos placidos… que maravilla, querida Pepa. Gracias por ofrecerlos, por realizarlos, por compartirlos y por escribirlos!!

    Tu primer verano como “lugareña” (el del año pasado, al estar tan recién, no te consideraba “lugareña”) ha sido bien vivido, por taaaanta gente, que los gustos compartidos: son el doble de gusto! y como siempre bien apunta un genio aragonés, “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

    Me encanta eso de invertir en proyectos que puedan salir, o no, pero que el mero hecho de intentarlo, satisface plenamente.

    Te queremos!

  4. Un simple gracias, por compartir con nosotros tus experiencias de vida. Tu camino con José.
    Un abrazo especialmente intenso!

  5. Qué agradable es leerte siempre Pepa.
    Gracias por compartir emociones, lugares y momentos con sabor a sal.
    Un saludo lleno de luz.

  6. Gracias a ti, Manuela, por la luz!
    Un abrazo,
    Pepa

  7. A ti, Mar, por seguir leyendome y caminando a nuestro lado.
    Pepa

  8. Yo también os quiero, padre. Y fue un regalo inmenso teneros aquí.
    Pepa

  9. Mi querida Inma, gracias por el corazón que late bajo esa piel.
    Un abrazo,
    Pepa

  10. Seguiremos, claro que sí, tiAnna.
    Pepa

  11. hola Pepa que honor leerte,un montón de emociones experimento al leer lo que escribís, que manera tan profunda y especial de poner palabras a lo que sientes y experimentas, hace unos pocos meses que te descubrí,y al leerte tengo la sensación que ha pasado mucho tiempo, gracias por darnos la oportunidad de gozar contigo tus experiencias…un abrazo muy fuerte desde Asunción-Paraguay

  12. Querida Edith,
    Gracias por tus palabras. Paraguay me trae muchos y buenos recuerdos.
    Un abrazo y gracias por estar ahi,
    Pepa

  13. Querida Pepa, que gusto leerte tan serena y a la vez sin darte pausa…Me calma el alma siempre leerte, con esa paz tan infinita q transmites….estuve con eva silvan en julio y te recordamos mucho… Desde el frio tranquilo de La Paz te mando un beso enorme y otro para Jose q debe estar enorme

  14. Pepa, José le agradezco a la vida el haber compartido algún anochecer junto a vosotros.
    Como dice Benedetti.”Estábamos. estamos, estaremos juntos. A trozos, a párpados……..

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