Tiempo para jugar con mis hijos

19 diciembre 2017

Esta mañana ibamos camino del cole hablando mi hijo, una de sus amigas del alma y yo sobre qué querían ser de mayores. Cada uno tenía su proyecto bien definido, y estábamos en esas cuando dice José:

– Yo no sé si acabaré siendo guarda forestal o no, pero sé que el trabajo que elija tendrá que tener dos condiciones. Una, que sea algo que me implique estar en el bosque. Y dos, que me deje tiempo para jugar con mis hijos.

Tiempo para jugar con sus hijos. Ahi es nada. Y ahí les he explicado que tanto la mamá de su amiguita como yo habíamos hecho un gran esfuerzo por buscar trabajos y gestionarlos de forma que nos permitiera eso justamente: tiempo para estar con ellos. Llevarlos al cole, recogerlos, estar por las tardes..y que eso había supuesto renuncias y complicaciones logísticas, pero que yo sentía que era una de las mejores decisiones de mi vida. También les he contado que igual de importante era como criterio que fuera un trabajo que les apasionara hacer, porque la gente cuando trabaja en trabajos que no le gustan, como es el sitio casi donde más horas pasas de mayor, si no les gusta, acaban poniéndose tristes y esa tristeza se les mete en el alma y al final tampoco juegan con sus hijos, aunque tengan el tiempo.

No les he querido contar que a veces hay padres que no juegan más porque no saben, que no están más porque no pueden, o no saben, o no le dan importancia. También sé que José establece una diferencia entre estar a su lado y jugar con él, y en ese segundo nivel, no salgo tan bien parada en su evaluación :-)

Y sobre el bosque, cada uno tiene su bosque, el mío es estar mar que veo cada mañana, y en el que ya van para tres años y sigue enamorándome.

Pero me quedo con sus dos criterios más mi tercero: estar en el bosque, tener tiempo para jugar con tus hijos y que te apasione.

Veo como va tomando sus propias decisiones, como empieza a decidir y configurar su futuro. Como dije en el post anterior, el trabajo ya está hecho. Es como cosechar lo sembrado. Pero lo sembrado, como va mucho más allá de mi porque es suyo, no mío, siempre me asombra.

Así que he decidido que éste y no otro es mi deseo para todos quienes me leéis en este blog, a todos los que guardáis un pedacito de mi vida en vosotros, a todos los que me emocionáis hasta el límite con los comentarios, a los que me paráis en las conferencias para darme las gracias y para decirme que me leéis aunque nunca digáis nada. Mi deseo para este nuevo año es “un trabajo que os deje tiempo para que podáis jugar con vuestros hijos”, y aquellos que no los tengáis, para que podáis jugar con vuestro niño interior. Sin esto segundo, nunca logras lo primero.

Gracias de corazón, un abrazo de esos tan míos y feliz año,
Pepa

3 comentarios a “Tiempo para jugar con mis hijos”

  1. Gracias Pepa por compartir. Siempre aprendiendo y disfrutando contigo. Pero sobre todo, haciendo que las tripas, las emociones, los sentimientos se muevan y se dejen sentir.
    Soy de las que te sigo pero nunca escribo y de las que te para en las conferencias para decirte, GRACIAS, para sentir tu abrazo…
    GRACIAS por tu deseo para este nuevo año “un trabajo que os deje tiempo para que podáis jugar con vuestros hijos”; mis hijos te lo agradecerán enormemente pero yo más.

    Un abrazo desde el corazón.

  2. Leerte logra inspirarnos a saber vivir,desear saborear todo aquello sobre lo que decides compartir,haces que vibremos con lo que vibras, soñemos con lo que sueñas, que nos duela lo que te duele, inspirás,trámitís y forjas con tus palabras.
    Un abrazote desde Asunción,Paraguay.

  3. Muchas GRACIAS por compartir con el mundo todas tus vivencias, como madre y persona,describirlas con ese manto de amor que cubres todo lo que haces, todo lo que dices.
    Para mi leerte es cubrirme con ese manto un ratito, ratito en el que recargo quien soy y como vivo y siento la vida. Momento en el que además, recuerdo todo mi almacén y mi red.
    De corazón gracias Pepa!
    Felices fiestas y mágico año 2018.
    Azahara.

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