Filosofía luminosa

20 marzo 2015

Anteayer

-¿Sabes, mami? Me he dado cuenta de que en el fondo todos somos amigos.

– ¿Qué quieres decir, cariño?

-Mira, te lo voy a explicar…pues yo soy amigo de Héctor y Héctor tiene otros amigos que a su vez tienen otros amigos..y si seguimos así llegamos al mundo entero. Así que en el fondo todos somos amigos y dependemos los unos de los otros.

– …. (ponedle cara de madre anonadada y orgullosa)

 

Ayer

– Mamá, sabes que tu amor me sostiene? No sé si les pasa a todos los niños con sus mamás, pero a mí me pasa contigo.

-…(de nuevo yo enmudecida).

 

Hoy

– ¿Sabes, mamá? Se me ha ocurrido una actividad perfecta para acabar tu conferencia. Los pones a todos en círculo y les haces decirle al de al lado algo bonito que piensen que pueden decirle a sus hijos. Pero algo que sea precioso. Así sabrán cómo se sienten sus hijos cuando se lo dicen.

En un rato haremos la actividad. Veremos lo que surge ;-)

 

Y sigo sin palabras. Celebrando nuestro santo, nuestra vida y tanta bendición.

Pepa

 

15 comentarios a “Filosofía luminosa”

  1. algún día me lo comeré a besossssssss. tiAnna

  2. Ay, qué envidia, tengo ganas de que mi hijo hable je, je, ojalá me diga cosas tan lindas. Disfrutad mucho de ese amor intenso, del bueno, “del que sostiene”.

  3. Una actividad maravillosa como colofón a una ponencia increíble
    Gracias Pepa ha sido un autentico honor conocerte y escucharte

  4. Buenos días Pepa: Qué buenas palabras escuché ayer en tu conferencia, cómo me llegaron al corazón… a las tripas… y a la cabeza.
    No conocía tu trabajo,tu aportación,tu sentir, tu querer, tu sabiduría y tu buen hacer.
    GRACIAS por tus palabras.
    GRACIAS por tu ayuda.
    GRACIAS por haberte encontrado en el camino de mi vida.
    BESUCOS Y ABRAZOTES.

  5. Nuevamente…emoción…es lo que siento cuando te leo.
    Mil gracias por compartir tu amor, tu día a día, tu trabajo, tu pasión.
    Gracias….

  6. Ha pasado algo más de una semana desde la tarde en la que tuve la fortuna de descubrirte acudiendo a una ponencia a la que, no te lo voy a negar, me daba muchísima pereza. Viernes por la tarde, después de una dura y larga semana de trabajo, media hora al volante para llegar a la sede del CEP: sueño, cansancio, apatía y fastidio por pensar que ese día apenas iba a poder pasar un par de horas con mi pequeño de un año. ¿Para qué sigo apuntándome a cursos si luego me supone tanto esfuerzo acudir? -Refunfuñaba yo camino de Viérnoles-.
    Y tras finalizar tu ponencia, me sentí verdaderamente afortunada por haber tenido el placer de escucharte; me encantó la manera en la que abordaste un tema tan duro, y me impresionó tu capacidad para “removerme” por dentro a través de algunas de tus reflexiones y preguntas retóricas. Me gustaron mucho las dos actividades que planteaste para finalizar la charla: la de escribir algo a nuestros/as hijos/as y la de las caricias; hacía mucho tiempo que no participaba en una dinámica de este tipo, y me dí cuenta de lo difícil que nos resulta. En fin…
    Ha pasado algo más de una semana, y sigo dándole vueltas a muchas de las cosas que planteaste. Espero que finalmente Sandra y Manu consigan organizar ese curso/seminario para el año que viene impartido por ti. Y, en tal caso, espero conseguir una plaza, porque seguro se va a llenar en cuanto lo publiquen.
    ¡Mil gracias!

  7. […] de la revista Viure en família, escrit per Pepa Horno. Us recomano l’últim article (filosofia luminosa) del seu blog, sobretot a les mares, que segurament us entendrirà només en els trenta segons que […]

  8. Querida Belén,
    Gracias emocionadas. Aún estoy esperando el listado de Sandra para publicarlo aquí. Mereció la pena, y mucho, también para mi.
    Un abrazo,
    Pepa

  9. Querida Gely,
    Gracias a ti por decírmelo. Me emociona leerte.
    Un abrazo hasta que nos volvamos a encontrar,
    Pepa

  10. Gracias de corazón, Vanessa.
    Pepa

  11. Como el vuestro, Ainhoa, seguro. Y ya verás, sus palabras valen un universo.
    Un abrazo grande desde el otro lado del océano,
    Pepa

  12. Gracias a ti, Inma, por el hilo que se hace fuerte.
    Pepa

  13. José es increíble. Si me emociona leerlo no me puedo imaginar lo que debes sentir tú. Tenéis una luz tan especial y bonita…

  14. Hola Pepa!
    Son muchas las veces que he intentado escribirte, y en todas no he dado con las palabras de agradecimiento que mereces. Creo que hoy tampoco lo haré, pero ya es hora de hacértelo saber.
    Hace dos meses me “removiste tanto las tripas” que aun estoy intentando “controlarlas”.
    Quiero que sepas que me causaste admiración por mucho motivos; pero tu humanidad, tu mirada generosa, tus pabras de aliento y a la vez de provocación y tu fortaleza, fueron un renacer para mi…
    Yo, al igual que Belen, espero y deseo tener la suerte de compartir algo mas que una ponencia contigo…
    Gracias Pepa, de corazón, por regalarnos tres horas de sabiduría pura y sincera. Me removiste las tripas y me tocaste el corazón!

    PD. Si algún día decides cambiar de mar, el Cantábrico estará encantado de acogerte. Mi casa no tiene vistas al mar (aunque esta cerca) pero si tiene espacio para un par de marineros tan auténticos como José y como tú!

  15. Uf, me he quedado muda. Gracias de corazón. Fue un día mágico por muchos motivos.
    Un abrazo inmenso, nos veremos seguro en tu mar,
    Pepa

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