No se por donde empezar. Lo de este fin de semana es tan fuerte y denso, que ni siquiera sé cómo describirlo. Ha sido el choque cultural mas fuerte de mi vida, más aún que los desayunos y la experiencia en santa marta, en Colombia y que mi primer día en Hong Kong, y creedme que eso es mucho decir.

Soledad apabullante.

A ratos lo he pasado muy mal, con esa sensación de socorro, necesito que alguien me saque de aquí, me lleve a un lugar conocido en el que haya alguien que me abrace, y sobre todo que sentido tiene que yo esté aquí? que hago aquí?!!!! otros ratos sin embargo era consciente de un modo radical y conmovido del privilegio de lo que estaba viviendo.

Un ejemplo del primero? dormir en un sitio con cucarachas en el suelo y un animal que sale del vater medio sapo medio lagarto (esta vez no quiero saber su nombre, solo olvidarlo). Entre al baño, lo vi, las tres de la mañana, cerré la puerta del baño y me volví a meter en la cama, no quise saber mas, esta mañana ya no estaba.

Ejemplo de lo segundo? las dos horas que estuve ayer sentada en una fiesta vietnamita, las fiestas aquí consisten en que la gente se sienta en círculo y cuenta historias, canta canciones, recita poemas o hace juegos de humor con las palabras y se ríe, y se bebe y simplemente se esta. Y allí estaba yo, con ellos, sin entender ni una palabra de lo que decían, cantaban o recitaban y mirándolos maravillada con unas flores en los brazos, parte cogidas del bosque, parte compradas en el pueblo porque ayer era el día del maestro en Vietnam y yo era su maestra y el hombre más mayor del grupo se había acercado arrodillado a dármelas porque si tu estas sentada ellos no pueden dártelas desde encima tuyo...

En fin, siento el comienzo, pero de veras que ha sido una experiencia muy fuerte para mi. Intento relato cronológico.

Llegamos al autobús donde nos esperaba el grupo y mi traductor. Mi traductor resulto ser un vietnamita de cincuenta y muchos anos, llamado Juan, que vivió en Cuba catorce anos estudiando con una beca del gobierno y luego volvió, un tipo que da clase de microbiología y que no tenia ni la mas remota idea de que iba el tema, ni se había leído los documentos y que ha estado a punto de hacer naufragar el taller por completo.

Hablamos largo, me contó que Vietnam ha estado en guerra hasta el 86, primero contra USA, luego Camboia (como buenos vecinos los dos países se odian) luego contra China. Ahora están en paz, pobres, pero en paz, y lo gozan. La gente aquí ríe de una manera como no he visto nada igual. La gente a la que le he dado el taller, periodistas de los periódicos, radios y televisiones mas importantes del país eran auténticos niños que iban de campamento, cantando canciones, riendo de esa forma que una se ríe a los catorce anos, gozando. Hacen juegos con las palabras porque el vietnamita aunque tiene nuestro alfabeto por influencia de los misioneros (como he recordado la misión y películas de ese tipo este fin de semana, la experiencia de esa gente tuvo que ser prodigiosa) pero es un idioma de sonido, hay tres acentos, y las palabras pueden llevar uno, dos o tres y según eso significar cosas diferentes, por ejemplo una misma palabra vale para sonreír, casarse y el sexo. Todos los juegos de palabras de esta gente son de contenido erótico festivo, hasta donde no podríais ni imaginar. Así que mientras yo y Juan hablábamos de su vida en Cuba, de lo que fue para el ir y luego tener que volver por el honor de su familia y el compromiso con el gobierno, la gente cantaba y reía a gritos en el autobús.

Os acordáis que os decía de las motos el otro día en Hanoi? tres millones de personas, dos millones de motos. El viaje en autobús mejor no os lo cuento. Opté por no mirar por la ventana.

Siguiente paso, el hipotético resort, resulto ser una casa de huéspedes, parecida a nuestras casas de ejercicios con lo mínimo de lo mínimo (lo mínimo para mí, para muchos que me leéis, os conozco, ni eso) una cama, una colcha que no quería ni pensar quien la había usado, con un estampado de flores horrible, unas sabanas sin la mínima limpieza, dos sillas de metal, un termo de agua caliente y una mosquitera. Suficiente. Como tengo suerte con el tiempo esta época no he pasado ni calor ni frío.

Siguiente paso: la cena, ahí naufrague por primera vez. Mi traductor no era tal, y no me traducía nada, o casi nada, el coordinador del curso paso drásticamente de mi, es un profesional como la copa de un pino y ha salvado el taller conmigo, pero no se si soy yo que no le caigo en gracia o es así en general, pero hace reír a todos los vietnamitas pero es todo menos amable con una, por no hablar de ocuparse de ti o si necesitas algo, claro. Así que ahí estaba yo, en una cocina ahí si sin lo mínimo con una cantidad desorbitada de comida (es increíble lo que comen), con unos sabores ante los que naufrague, no pase del arroz blanco y poco mas. La gente es encantadora y se deshacían para que comiera lo cual me hacia sentir fatal, pero no fui capaz, además del cansancio. Al final logre irme a dormir, tumbarme en la cama, no pensar en lo que Coria por el suelo y dormir, y dormí bien.

El taller. Punto y aparte.

El traductor no tenia ni idea y empezó a traducir lo que quiso con lo que hasta que descubrimos que estaba cambiando el significado de los contenidos se produjo una situación incomodísima que a mi me hizo casi perder el control, aunque no lo perdí, seguí adelante, y al final Hung, el coordinador, tradujo de mi inglés, así hemos conseguido reenfocarlo pasando de Juan, pero imaginaos las primeras horas, oyendo a la gente preguntar y recibiendo una traducción de las preguntas sin sentido, intentando averiguar que me querían decir y viendo por los ejercicios que no entendían nada de lo que les decía, además de que a pesar de las normas, esta gente se salía de la sala al café cuando querían sin preguntar, o en vez de hacer los grupos, paseaban por la sala y yo tampoco podía preguntarles que pasaba porque no podía comunicarme con ellos y miedo me daba pedirle al traductor que interviniera... en fin, un caos. Al final lo recondujimos y la gente se ha ido feliz del taller, pero el vértigo fue espantoso.

Mas taller, ejercicio de presentación que la mayoría conocéis, significado del nombre y demás...luego tenían que presentar a una de las tres personas con las que se habían encontrado, les pareció una ofensa tal elegir que se negaron y cada uno presento a pesar de mi indicación a los tres con los que se reunieron con lo que entre eso y la traducción un ejercicio de media hora duro casi dos. Pero es que ahí no acaba todo, teníais que haber oído las presentaciones, eran tipo (y juro que no exagero) "en mi primera cita, me he reunido con esta hermosa mujer de ojos tristes que me ha dejado impresionado, y como yo soy soltero pues imaginaos mi anhelo.." "mi segunda cita me ha dicho que su mejor amiga le dijo tal y que es la persona más maravillosa que conoce, pero eso es porque aun no tiene novio" " el nombre de mi acompañante lo llevare siempre en el corazón" al final se lo dije, en mi país, esto serían auténticas declaraciones de amor, cortejo en el mas puro sentido, así que invitadme a las bodas que surjan de aquí, se rieron, yo a esas alturas tenia los ojos ya como platos.

La primera mañana fue un caos, la comida otro desastre gastronomito aunque ahí ya empezaron a ponerme pan (pan!), y algunas cosas especiales para mi dentro de sus posibilidades, y eso empezó a mejorar las cosas, a costa de mi culpabilidad, y en la tarde recondujimos el taller. La inocencia de los comentarios y las actitudes era tal que yo no podía creer que esta gente hubiera vivido la guerra, la mayoría de esos como mínimo sus diez primeros anos de vida, y muchos otros mucho mas, los mas mayores eran auténticos maestros de los de colegio de curas y monjas (no os deis por aludidos los que os toca), con chaquetas y actitud paternalista, con conversaciones en susurros entre las chicas...es que aunque quiera no podría trasmitíroslo. Y yo mientras sola, comiendo sola, tomando café sola, porque las dos personas que podían hablar conmigo o hacerme de interprete no lo hacían y el resto no se atrevía a acercarse a mi.

Así hasta ayer por la tarde en que uno de ellos al verme sola se acerco y en un ingles primitivo tuvimos algo parecido a una conversación, él no lo sabe, pero me llevare el detalle y a el a la tumba, me sentí persona de nuevo. Después cuando empecé a hablar a Hung en ingles para que tradujera (a estas alturas mis miedos con el ingles se han evaporado, al lado del vietnamita...) me empecé a dar cuenta de que muchos lo entendían pero no me hablaban por vergüenza, así que hubo algunas conversaciones mas, sobre todo con las profesoras monjiles :-) para mi desgracia.

Y llego la fiesta nocturna, en que por supuesto me toco recitar un poema en castellano que no quiero imaginar como traduciría Juan, por lo demás, licor, mazorcas de maíz, flores y dos horas de escuchar sonidos sin ningún sentido para mi pero que mirando sus caras y las interacciones adquirían significado...pensé que así serian las primeras comunicaciones. En un momento alguien me dijo que creían que yo era muy valiente por viajar sola y a sitios como ese como lo hacia, yo pensé para mis adentros "si supierais..."

Y por la noche, despertar por los mosquitos, animal en el vater, dormir sin pensar...

Esta mañana las cosas han ido mejor, he desayunado y he comido casi de todo (la sopa en el desayuno les pedí por favor que me la cambiaran por café, ahí si) el taller les ha gustado mucho, las representaciones del ejercicio final han sido increíbles (de veras que tengo que escribir estos talleres interculturales, hay cosas alucinantes en la comparación de países y regiones, solo necesito tiempo!!!) y hemos vuelto a Hanoi.



Mañana me voy a Halong Bay sola, con una agencia de viajes en un grupo de ocho organizado, en el que no tengo idea de quien me encontrare, pero solo se que me van a tratar como turista, y después de este fin de semana no puedo decir que no lo vaya a agradecer, la verdad.

Entrar en una cultura, en un país de este modo, escucharles sin entenderles, estar presente sin que te hablen, pero sabiendo que todos te miran, no poder comer ni hablar...en fin, que es un vértigo de sensaciones.

¿Os ha llegado algo?



Halong Bay

India / Malasia