ASIA
AMÉRICA
EUROPA

CAMINANDO MI ROSTRO


Caminando mi rostro, silenciosa cadencia de caricias temblorosas,
vuelvo a la piel marcada, a las heridas y gozos que me conmueven,
con tiempo dedicado a mí y desde mis opciones: valor, amor, alegría.

Sonrío callada desde mi hogar luminoso, lugar que me constituye,
un puerto propio lleno de telares de otros viajes, de rostros amados,
de libros turbados y turbadores, rastros de niña y de adulta,
una hamaca y el sonido de los árboles.

Mi boca calla preguntas sin respuesta y caminos abandonados,
mis ojos lloran el dolor y la injusticia, mi miedo y mi impotencia,
sonríen al amor, nuestra lucha y el valor abrumado,
a los encuentros de almas, la espiral bajo excusas profesionales.

Percibo olores de nuevas veredas,
con esa sensibilidad que me llega al vaciarme,
asomándome a ese abismo que todos llevamos dentro,
dejándome, fiándome.

Y la confabulación divina como certeza,
siempre un paso más allá de mis esperanzas y temores.



Navidad 2005 / Navidad 2007