ASIA
AMÉRICA
EUROPA

EL AMOR QUE SALVA


Corremos delante del fuego para que no nos alcance,
diseñamos futuros de viento desde el presente olvidado.
Y al terminar, aunque el fruto tenga sentido,
en algún momento la imagen en el espejo se desdibuja,
el cansancio se hace dolor físico y el pasado una trampa.

Pero siempre hay una plegaria...

Y llega una niña que le recuerda a su padre que la felicidad sabe a caricia,
un hombre que le recuerda a ella que su dosis de felicidad está aún por apurar.
Llega el hogar, la mano del “por supuesto”, estar sin condiciones y sin mentiras,
llega el encuentro a veces en tiempos equivocado pero siempre amoroso.

Llegan las palabras en actos públicos y en la más remota intimidad,
llega el silencio del abrazo, la compasión no arrogante.
Vuelven las palabras compartidas con quien se fue inesperado y
con quien se fue a poquitos, ambas vuelven en la brisa del despertar.

Llega el amor que salva...
Tejido en azules de mar y almas en malva.

Y la plegaria sigue...el descanso elegido...y el camino cambia.



Navidad 2003 / Navidad 2006